Compromiso

Escribo por dos razones: porque me gusta contar cosas, incluso cuando son absurdas; y porque me da la gana. En realidad, para poner en negro sobre blanco lo que se piensa de la vida y sus cosas no hacen falta excusas. Basta con hacerlo.

Mi blog es uno de mis espacios de expresión. Cuento lo que me pasa, lo que no me pasa, y lo que me gustaría que me pasara. Hablo de mí, y de todos los otros. De loIMG_8138 serio, y de lo menos serio. A mi me entretiene completar entradas, y en el fondo, también me provoca ternura que me lean. Todos tenemos ego. Pero comprendo que mi estilo, y mi trasfondo, no tienen por qué gustar. No pasa nada, porque tampoco pretendo unanimidades. Ni seguimientos obligados. Al que lo que escribo no le atraiga, que no me lea.

Mi vida privada es mía, y sólo la comparto con quien lo merece, que hoy por hoy es un círculo pequeño de personas. El celo por proteger mi intimidad es el de todo el mundo, y llega hasta donde yo quiero que llegue. No es esencial conocerla para conocerme. Lo que escribo me define lo suficiente.

No me escondo cuando critico. Tampoco rechazo la confrontación dialéctica cuando esta es seria, rigurosa, y sobre todo respetuosa. Mis entradas al blog no admiten comentarios. No todo el mundo está igual de comprometido que yo con eso de dar siempre la cara. Mis artículos llevan mi firma, y aquí aparece mi foto. Quien quiera rebatirme, que me busque, que prometo responder.

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