Un trabajo extraviado…

(Advertencia: está historia es ficticia, como sus personajes)

Marzo de 2018. Viernes Santo.

Una grácil silueta se escabulló por el largo pasillo. Apenas podía verse. Las ténues luces de emergencia lanzaban amarillos destellos mortecinos. Con la agilidad de un gato, la figura, toda vestida de negro, llegó hasta el fondo y se paró frente a una puerta de madera de doble hoja. Agarró el pomo tratando de no hacer ruido, y lo giró para abrirla, pero la puerta no cedió. Estaba segura de que no había nadie en el edificio. Las fiestas le aseguraban soledad, y tiempo por si el plan se torcía y debía improvisar.

Se agachó y de su mochila sacó un pequeño estuche con varias ganzúas que movió con soltura y velocidad alrededor de la cerradura hasta que esta cedió y la puerta quedó abierta. Entró en la estancia y cerró. Se colocó en el centro tratando de situarse, iluminando cada lado con una pequeña linterna. Era un cuarto grande con altas estantería del suelo al techo. Centenares de libros las llenaban, ordenados por orden alfabético del apellido de sus autores. Quien se ocupaba de mantener aquel lugar en orden tenía siempre mucho trabajo. Cada año llegaban decenas de nuevos ejemplares que obligan a mover los almacenados.

La figura se deslizó hasta el pasillo de la izquierda, y lo anduvo hasta que encontró el espacio dedicado a los autores con apellido comenzado por “c”. Satisfecha, se quitó la mochila, y extrajo con cuidado un pequeño libro encuadernado en piel azul con letras doradas. Con las manos protegidas con unos guantes, hizo un hueco entre dos ejemplares también azules, e introdujo el suyo. Enfocó con la linterna, complacida, dio un golpe de despedida al lomo del libro, y se encaminó a la salida. Cerró la puerta, recorrió el pasillo hasta la ventana por la que había entrado, saltó al jardín y huyó del edificio corriendo mientras se quitaba el pasamontañas que le cubría la cara, dejando que ondeara al aire una alargada cabellera rubia…

Lunes de Pascua. Semana Santa de 2018.

Teletipo agencias. El rector de la Universidad de Los Reyes Magos, en una nota de prensa, ha comunicado que a primero hora de la mañana, en una nueva revisión de los archivos de la Facultad de Derecho, ha aparecido un ejemplar del TFM de Cristina Cienfuegos, después de una semana de especulaciones sobre su paradero dentro de la polémica sobre la posibilidad de que la presidenta del Consorcio de Artistas Nacionales no hubiera obtenido legalmente su título. El rector ha señalado que el trabajo, encuadrando en azul y con el título en letras doradas, ha sido encontrado en el lugar que le corresponde de acuerdo con el apellido de su autora. Ahora, ha indicado, la universidad está a la espera de que la presidenta del Consorcio autorice su exhibición…

Mientras tanto, en un despacho de la Real Casa de la Moneda… “Señora presidenta, qué dicen de Conserjería que qué hacen con el buzo negro que ha aparecido esta mañana en una de las taquilla del garaje”…

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