Día 2 del año

Y sin vacaciones. Mi compañera se ha puesto enferma y he tenido que anular mis días libres y aumentar mis horas de trabajo. Así es la vida…

Por cierto, que estoy hasta las tetas de todos mensajes de autoánimo que se da la gente al empezar un año nuevo. Que si proyectos, que si ilusiones, que si cosas que van a salir. Como si las campanadas nos resetearan la vida y nos dejaran empezar de nuevo. O como si las novedades sólo se pudieran condensar en los minutos posteriores a las 12 de la noche del 31. Entiendo que casi todos las pasamos putas, y que de alguna manera tenemos que consolarnos sin caer en el alcohol, los barbitúricos o las drogas, pero tanta proclama es empalagosa. Y tiene más de autoengaño que de visión del futuro inmediato. He dicho.

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