Diez cosas que me dan pereza

1.- Los camareros que antes de entrar en el bar ya te están poniendo el café y saludándote a gritos ante la concurrencia, y que se empeñan en que ‘hoy sí que te comes una porra, que mira qué poca grasa que tienen’.

2.- Los dependientes de las tiendas de ropa que te dan la bienvenida con una frase de marketing que no está en la idiosincrasia española, más dada a los gruñidos moviendo la cabeza para saludar. 

3.- La vecinos de escalera quebré saludan como si hubieras ido con ellos al instituto mientras se empeñan en enseñarte lo bien que están acondicionando con plantas una esquina del patio interior, en manque tu dejabas antes la bicicleta. 

4.- Las modernas que ya van a las 8 de la mañana en el metro un día de labor recolocándose la ropa y atusándose el pelo mirándose en el reflejo de los cristales incluso aunque entre ellas y el cristal haya otro pasajero sentado. 

5.- Los  ministros de Rajoy, y Rajoy. Con sus trajes gris marengo y azul marino como funcionarios del grupo A, y ese rictus de perpetua importancia, tienen pinta de ser tan absolutamente aburridos como parecen, y mucho más incapaces de lo que demuestran. 

6.- Los que van en transporte público jugando con el móvil sin quitarle el sonido, y te tienes que comer la partida con sus clinc-clinc. Más que aburrimiento me dan coraje, de ese de meterles el teléfono por donde te dije, pero esto no es políticamente correcto y me estropearía el post. 

7.- La fiesta del Orgullo Gay, todos con sus uniformes de modernas pretendidamente descuidadas en el vestir pero perfectamente igualados en su simpleza, con tirantes y zapatillas de marca, y algunos asumiendo la libertad hasta extremos vergonzantes…

8.- Los captadores de socios de ONGs que te persiguen desde Sol hasta Callao haciendo chistes sobre a quién escribes con el móvil y pidiendo que ‘solamente’ les regales dos minutos para contarte una historia que vale para todo. 

9.-  Las mujeres con manoletinas. Es el calzado femenino más horroroso que nadie pudo idear jamás. Sacarlas de las plazas de toros para ponerlas en la calle fue un error estético y una atentado al buen gusto. 

10.- Los hombres en sandalias ‘Jesucristo’, esas marrones hechas con tiras. Quedan mal, no combinan con nada, dan aspecto de rancio antiguo. Cualquier versión que se ha ido sacando ha ido a peor, sin solución de continuidad en la poca clase y el mal vestir. 

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