Lágrimas

Llorar alivia la pena, pero no la diluye. Las lágrimas, cuando barren un rostro, se llevan el momento, pero no vacían el alma. La pena se queda cuando te secas los ojos.

Hoy lloro, inconsolable, por todos los que ya no están. Por los que se fueron porque les llegó su hora. Por los que se fueron porque decidieron irse. Y por los que ha habido que empujar a irse porque no había otro modo. Hoy lloro, inconsolable, por las vidas que ya no comparto, ni de las que ya formo parte. Hoy lloro, inconsolable, por lo que ya no tengo.

Mi amiga Kristel me diría que no hay que llorar de pena por los que no están, sino de alegría por los que han de venir. Pero hoy no puedo, hoy no…

‘Solitaria camina la Biquina/ la gente comienza a murmurar/ dicen que alguien ya vino y se fue/ dicen que pasa la vida llorando por él…’

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