Mi ahorro en diésel

En el tiempo que llevamos limitados a 110, he conseguido bajar el consumo de mi coche en 0,2 litros cada 100 kilómetros. O sea, que ahora puedo hacer 40 kilómetros más con el depósito lleno (60 litros). Y considerando lo que me cuesta llenarlo (a precio de hoy, 81,12€), pues resulta que me ahorro la friolera de 2,92€. Eso siempre que no me haya cazado un radar circulando a 120 kilómetros por hora, porque entonces habré palmado con la medida de ahorro energético 47,08€ (restando los 2,92€ a los 50 en los que se queda la multa por “pronto pago”). La verdad es que no he respetado el límite más que al cruzarme con la Guardia Civil, algo que ya había confesado que haría porque hace meses que ya no tomo ansiolíticos, y no puedo ver la vida pasar tan despacio.

Si no me han trincao los picoletos pasando de las pegatinas de quita y pon, casi casi tengo para un desayuno de café y tostada completa con el que compensar el que perdí con la subida de la luz a principios de año. Claro que el tonto del haba de Sebastián (mira que si el ministro me demanda por injurias…) ya nos ha avisado de que la electricidad va a volver a subir, con lo que me parece que se jodió ponerse las botas en la cafetería. De todos modos, entre la rebaja de sueldo de 2.010 y la no-subida de 2.011, y el IPC desbocado por la crisis mundial que tiene el petroleo a precio de bolsos de Vuitton, llevo perdido así como un 7% de poder adquisitivo, con lo que me parece a mí que voy a tener que dejar hasta de cenar.

También me puedo gastar los 2,92€ de menos en el diésel en Lexatin para sobrellevar las ocurrencias del ministro de las bombillas de bajo consumo, o juntando 10 depósitos u 11 (yo que apenas uso el coche habré de esperar para eso entorno a los cinco meses) comprarme una botella de orujo y pimplármela viendo sus comparencias en el Parlamento, eso sí, con la calefacción central en modo verano y a 21 grados, que le vendrá como Dios a la bebida para estar fría de por sí. Aunque no sé si será una buena actitud para arrimar el hombro en esto de salir de la crisis terminar vomitando una borrachera a cuenta del simple de Miguel Ángel (no, es cierto, no soporto a este ministro, no).

One Response to Mi ahorro en diésel

  1. kioskero dice:

    Yo que tú buscaria un poco un lugar con ofertas en desayunos, me compraria un periodico y desayunaria leyendolo.
    Alimentarias el cuerpo y el espiritu y te seguirias enterando de las mamarachadas venideras.