Cambiar y mejorar

He cambiado el diseño del blog. Se acabó poner la jeta en la cabecera, que dicen que era muy egocéntrico (aunque si el blog es mío, no sé por qué no podía serlo….). Ahora los tonos son más suaves, el formato es más limpio, y todo queda más sencillo. Nada es suficiente para nimar a mi público a seguir siendo mi público.

Lo que no voy a cambiar es ni el tono de los escribo, ni los temas sobre lo que escribo, ni mi compromiso con este blog. Así que quien vea en el blanco y negro otro estilo, va de cráneo. A estas alturas ya no me merece la pena.

Y ya puestos, pues trataré de cumplir con la obligación de actualizarlo con más frecuencia. La pereza, además de pecado, es mala compañera de viaje para los que nos gusta hablar y decir.

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