Haciendo más Santander2016

Me tienen loco las superideas de Santander2016 para movilizar el lado cultural de la santanderinidad. El otro día un cartel en el portal nos avisaba que los “poetas del telefonillo” van a tocar un sábado de estos un timbre al azar y leerle un poema al que conteste. Nada original, que eso ya lo hacen los borrachos más gamberros las noches de juerga. Anda que tocan el mío, y me sacan de la cama, y me acuerdo de la madre de los declamantes y de la lumbrera que ha tenido la idea pero bien que acordado. Con perdón, pero la iniciativa es un poco pobre y no sé hasta dónde encaja en la necesidad de potenciar la unidad vecinal en el objetivo de impulsar la candidatura. Se da la mano la ocurrencia con la de las banderitas en los barrios (¿por qué no tienen un cartel con el nombre al país al que pertenecen, que no todos tenemos la cultural mundial de los ideantes de la fundación y no nos las sabemos?), la de los embajadores de los países, la de los azucarillos decorados con información de los países (la de España estaba mal, y nadie ha tenido aún la gallardía ni de reconocerlo ni de disculparse), la de la agenda, y la de… la de…. Ah, que no hay más.

El anuncio del cine está bien, aunque después de verlo quince veces, como que cansa. Y me pregunto si no sería de más interés pasarlo en los cines de localidades de los alrededores de Cantabria, que una mayoría ya nos sabemos la cantinela, y a los del resto de la provincia como me parece que se la chufla el asunto. Valen una pasta los anuncios estos, que puede que mejor gastado dieran mejores resultados.

Y quitando esto -que es así como nada- el rollo de las fotos de hace año y pico, lo del mago que acertó hasta el minuto de juego de unos goles que le metieron al Racing (había cuatro gatos el día que abrieron la urna, básicamente porque lo hicieron un día de labor en el que los únicos que parecían que no trabajan eran el alcalde y sus concejales, y los jubilados que se creyeron el timo) y el director Doctor en la prensa anunciando becas de no sé qué, las actividades para lanzar al estrellato Santander2016 son tirando a tristes. Ni siquiera lo del curso de cocina de 70€ por barba para aprender a hacer musaka, o bacalao a la portuguesa, tiene gracia. Bueno, para el del restaurante que va a impartir el curso, sí, que mira qué a lo tonto va a ganarse unas pelas. Se me ocurre que podrían montar unos cursos también de cómo hacer tostadas y croissanes a la plancha para dar con el café de las señoronas que acampan por las tardes en las terrazas del Paseo de Pereda. Y de paso, nombrarlas embajadoras STV y proponerlas que hagan photocall con los turistas del ferry.

Por cierto, que mucho patronato de postín y mucha Comisión de Cultura para parir ideas, pero poca conexión real con los vecinos, que alguno puede que tenga alguna ocurrencia. Desde luego, para tener las que se están teniendo, tampoco hace falta tener ningún doctorado cultural.

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