Con mis ojos nuevos

Pues nada, que ya estoy operado y voy recuperando la vista. A corta distancia veo estupendamente. A larga todavía veo un poco borroso y como con niebla, pero cada día mejora un poco. Me han dicho en la clínica que en un mes veré como nunca.

Ayer enhebré una aguja, y me di cuenta de que lo había hecho cuando me puse a coser. Me emocioné como un niño. Parece una tontería, pero después de 30 años cargando con gafas, poder hacer las cosas sin ellas es algo muy especial para mí. Y extraño. Lo más incómodo es tener que dormir para arriba y no frotarme los ojos. Y hacer las tres cosas a la vez (dormir, hacerlo sin moverme y encima con las manos quietas) es un poco sufrimiento.

El lunes, que es mi cumpleaños (hago 40, pero como si no, porque tengo el espíritu joven y la mente lúcida de un tipo de… los que sean), iré a la primera revisión de las tres que lleva el precio de la operación. Ya tengo una lista con tres o cuatro dudas que he de resolver con la doctora que me atiende (miente, por cierto, supongo que para hacer más llevadero el proceso. En la intervención no me contó todo lo que hacían –la parte más grimosa, la de cortar y volver a unir- y trató de engañarme con el origen de los olores que llegaban con cada golpe de láser. Pero yo se lo perdono, porque ver sin lentes lo vale todo).

Por cierto, y al hilo de lo de mi cumpleaños, como estamos en crisis no se os ocurra comprarme más de una cosa (que no sea de comer). Ni perfumes (tengo un porrón) ni libros (soy muy especial con las temáticas) ni música (ídem de ídem). Corbata no uso, pañuelos y calcetines tengo, mis camisas no admiten gemelos, y el alfiler hace años que no se lleva. Las tallas de la ropa se han vuelto muy complicadas (la XL de Pull es la L de Zara, y la 44 de Springfield es la 46 en Pull; un cristo) y las cosas para casa están prohibidas porque el cumpleaños es el mío, no el del piso. Así que, en fin, imaginación, que en tiempos de penurias diferencia a los buenos de los malos.

(PD. Para felicitarme podéis usar los comentarios a este post, mi twitter www.twitter.com/victorjavier, o cualquiera de mis dos teléfonos móviles los que los conozcáis. Si estáis en Facebook, buscadme).

One Response to Con mis ojos nuevos

  1. josé luis dice:

    Aunque siento cierta admiración hacia ti, siento decirte que no estoy muy de acuerdo contigo en lo que respecta al artículo tuyo en EL FARO DE CANTABRIA.
    Las actas de concejal, diputado, etc son de la persona y no del partido.
    La situación que se da en Castro, como en otros muchos sitios, se podría evitar cambiando la ley electoral precisamente por quienes pueden hacerlo que son los mismos que actuando con hipocresía se rasgan las vestiduras reclamando para el partido las actas de concejal que por ley pertenecen a quienes han sido elegidos por el pueblo.
    Menos hipocresia de los políticos de todos los colores y que tengan lo que tienen que tener para posibilitar las listas abiertas.
    La persona está por encima de todo y merece más respeto que unas meras siglas. La libertad de pensamiento es fundamental.

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