Los coñazo caza-socios

He estado en Madrid de fin de semana largo, y en la calle Preciados he exhibido lo mejor de mi dulce carácter con una vendedora de ACNUR. Le pegué un corte fino de esos míos, que le habrá importado un pito pero que a mí me sirvió para librarme de ella. Son unos plomos. Entiendo que les pagan para hacer muchos socios a la ONG, pero dan la murga sin contemplaciones una y otra y otra vez. Son realmente cansinos. Esta se plantó delante dando saltitos (como si eso generara empatía), sonrió, y dijo eso de “hola chicos, ¿tenéis un minuto para ACNUR?”. “Pues no”, le dije, pero ella insistió “¿conocéis ACNUR?” “Sí, de las quince veces que me lo cuentan cada día en mi ciudad”, que dicho con ese tono de borde impenitente que los que me conocen saben puedo sacar de lo más profundo de mí, suena francamente mal. Por supuesto, ni me detuve ni la miré a la cara, que estaba yo liado con el teléfono móvil. Luego sentí no haber hecho además un gesto con la mano que vi hacer en una película (allí iba acompañada de la frase “es todo”), que viene a ser algo así como “puedes retirarte” pero hecha sin contemplaciones, con cierta brusquedad y desapego al mismo tiempo.

Una vez le mentí a una de las chicas diciendo que ya colaboro con una ONG, y la tipa se atrevió a sugerirme que como no era ACNUR no valía, y que lo que tenía que hacer era rellenarle a ella la hoja, acoquinar la cuota mensual y facilitarle la comisión. Todo un ejercicio de voluntarismo solidario. Hoy había en el tramo de calle desde el FNAC hasta el final en Sol tres caza-socios: ACNUR, Fundación José Carrera contra la Leucemia, y Greenpeace. Todos iguales, con sus chalecos, sus carpetas, sus pintas de sucios y su cantinela coñazo. Cuánto daño han hecho a la tranquilidad del paseante las empresas de marketing directo.

One Response to Los coñazo caza-socios

  1. juan antonio dice:

    Eso lo hubo pero en mayores dimensiones hace unos meses en Santander, en concreto en la calle Burgos. Vaya infierno.

A %d blogueros les gusta esto: