Me dan envidia los jetas

La mili, para los que la hemos hecho (sí, qué mayor soy, ¿eh? Fui alférez del Cuerpo de Intendencia del Aire), da para mucho. Ayer un conocido me contó cómo durante la suya aprendió a ser un jeta. El lo llama espabilado, pero estoy seguro de que quiere decir un cara con el morro largo como el de un camello. Fue soldado de aviación en Valladolid y en Burgos, y tenía un padrino (de mili y de bautizo) que era general. Eso antes vestía mucho, y además ayudaba a quien lo tuviera a tirarse 12 meses como un cura, sin pegar palo al agua. Como mi conocido, que empezó destinado en la armería, tocándose la barriga hasta que un subteniente le puso firme y le tuvo un mes descementando azulejos de la cocina de su casa (en la Base donde yo hice la mili -Torrejón de Ardoz-, el capitán Abuja –así, con B-, que era un inculto hombre de armas de toda la vida, usaba dos soldados de cocina para que le dieran de comer a unos caballos que tenía en un cercado que él mismo había levantado en mitad del campo interior. Al bueno de Vilches y a mí trató de enseñarnos a montar, pero aquellos bichos, además de oler fatal, no estaban muy por la labor de cargar con nadie a cuestas).

El caso es que habló con su padrino, que le ofreció conseguirle un cambio de puesto. A este colega no se le ocurrió otra cosa que pedir que crearan para él una unidad para el cuidado de dos chuchos que vivían por el acuartelamiento. Y con dos cojones se lo crearon. Así que se tiró la mili alimentando, paseando y lavando a dos pastores alemanes que pasaron por allí. Él y otros dos privilegiados, que tuvo todavía el rostro suficientemente duro como para pedir ayuda para poder librar fines de semana y fiestas de guardar. Esta gente es la que me gusta a mí, la que pone el talento al servicio del mínimo esfuerzo. Porque al final, son los que triunfan en la vida, descojonándose de la risa sentados al sol mientras tú vas corriendo a ningún sitio currando como un cabrón.

(PD. Abuja se retiró como comandante, y encima el mismo día que pasó a la reserva le dieron la Medalla al Mérito Aeronáutico. Los caballos, por supuesto, allí seguían cuando yo me licencié).

One Response to Me dan envidia los jetas

  1. Juan Antonio dice:

    No hay como recordar la historia de España!

A %d blogueros les gusta esto: