Corruptelas por metros de tela

27 marzo 2009

Tengo cuatro trajes, de Zara todos ellos. Son los que más me gustan, mejor me sientan y más convenientes me resultan en la relación calidad-precio. Y me los he pagado yo los cuatro. Ahora los uso poco, casi nada más que para participar una vez por semana en el coloquio de una televisión local, pero en el tiempo en el que me dejaron ser concejal me los ponía bastante. Es normal. La representación pública requiere formalidad, incluso en el vestir, y el traje parece ser que la da. Confieso que de las corbatas, alguna es regalada. Estoy pensando en la roja, que un accionista del Santander regaló a mi madre cuando trabajó en un hotel de la ciudad, y ella me regaló a su vez a mí. O en la rosa, que me trajo mi amigo Alejandro de China. O en una con los símbolos de la Armada con la que me obsequió hace años un hombre al que conocí, Ramón Bustamante. Lee el resto de esta entrada »


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