Una renuncia que va de suyo

Desde julio de 2.007, cualquiera que siga mi blog habrá visto lo crítico que soy (en ocasiones, duramente crítico) con el grupo socialista en el ayuntamiento de Santander y con su portavoz, Jesús Cabezón. Cuatro años habiendo sido concejal creo que me dan derecho a poner en crisis muchas de sus iniciativas y no-iniciativas, porque sé que pueden hacer más de lo que hacen y mejor. Y quién mejor que alguien que comparte militancia con ellos para hacerselo notar. Supongo que los ciudadanos-votantes ya lo harán cuando llegue el día de meter las papeletas en las urnas otra vez. Yo me permito el lujo de hacerlo más de cuando en cuando, porque como dice una buena amiga compañera “soy un espíritu libre”, y pienso que ser del palo no quiere decir tener que decir siempre amen.

Hoy toca, sin embargo, reconocer lo apropiado del gesto de Cabezón de renunciar al asiento en Caja Cantabria (qué tendrán esos sillones, que todos quieren uno; he oido que los regalos que hacen a los consejeros son de traca, pero sólo por algo tan prosaico no será; ¿quizá por las condiciones de los créditos y esas cosas?) que consiguió con el apoyo del PP y que este partido hace unos días le quitó. Va de suyo que si alguien que te da su confianza te la retira, tienes que recoger el equipaje y salir por donde has entrado. Así que bien por el portavoz, que ha entendido perfectamente el mensaje. Otra cosa será que alce más la voz para denunciar la ruptura del consenso entorno a los órganos de gobierno de la Caja, pero de momento ha hecho lo que debía y justo es distinguírselo.

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: