Matabichos electrónico

Hoy he visto un anuncio de teletienda de un cacharro que mata roedores e insectos -o sea, ratas y cucarachas- mandando impulsos electrónicos por los cables de la casa. Vale una pasta, pero si compras uno te regalan otro. Siempre me he preguntado quién necesita estos chismes, quién convive con ratas y cucarachas a los que necesita exterminar. Yo creo que el repelús me bloquea y no puedo hacerme una idea. No me imagino yo enchufando un cacharro matabichos de cuatro y más patas y sentándome después tan campante a ver la tele.

Me cuesta pensar en alguien haciéndose el planteamiento de comprar un artilugio de estos porque desayunando ha visto una cucaracha paseando por la encimera o una rata pelona en la bañera mientras se lava los dientes, como el que decide cambiar de tendal porque el que tiene ya no gira bien. A mí me pasa y desde luego que a esa casa vuelvo sólo a recoger mis cosas. Y no todas, no sea que se vengan conmigo cosas vivas. Hay que tener mucho cuajo para dar por bueno que lo de la plaga de animales es tan normal que un aparato en los enchufes lo arregla en un pispas.

Y digo yo que si las antenas de móvil provocan cáncer, y los microondas tumores, esta cosa que también funciona con impulsos electromagnéticos bien podría hacer crecer a las ratas al tamaño de los conejos y a las cucarachas al de los puños. Seguro que también entonces venderían algo de enchufar para la cosa de eliminarlas, que en realidad las haría más grandes en una lucha sin fin hombre-rata.

¿Dónde queda el bicho después de frito? ¿Muere rápido o agoniza junto al enchufe de la lámpara, al pie del sofá, durante horas? ¿El aparato es silencioso o emite un zumbido que da dolor de cabeza y les alerta de que el voltio de la muerte está al acecho para cuando estén con la digestión de los manjares de los armarios de la cocina? A lo mejor si me veo el anuncio completo aclaro estas dudas. O puedo preguntar la próxima vez que alguien me invite a cenar y olvide retirar los aparatos de la vista para no hacer desagradable la velada desde demasiado pronto. Aunque si esto me pasa, ya me vieron quedarme a cenar.

Total, que por unas decenas de euros, Din no sé qué se deshace de tus cucarachas y tus ratas, eso tan normal en cualquier casa. Uf, qué asco más grande…

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