Desalojo y pánico

El otro día fuí uno de los desalojados por la detención del canalla este que iba a ponernos una bombra. Tengo mi lugar de trabajo en las dependencias de la Dirección General de Transportes y Comunicaciones, justo encima de la estación (la gente no sabe que allí hay oficinas del gobierno), y a las una y cuarto junto a 42 compañeros hube de salir por patas porque un cabrón había hecho saltar las alarmas de una acción terrorista.

No soy persona temerosa (tampoco un valiente echado para adelante), pero al llegar a la calle, después de no más de cinco minutos ayudando al desalojo, me dió un ataque de ansiedad. Policías corriendo, coches derrapando, el perímetro que se amplia, falta de noticias, cada vez más gente, y el sitio donde me paso ocho horas cada día (con cajones llenos de trabajo y de objetos personales y de vivencias) en riesgo supuesto porque una panda de indeseables ha decidido que a cuanta más gente le den esos ataques de ansiedad, y de nervios, y de pánico, mejor.

Me da mucha rabia haberme tenido que sentar en el suelo por culpa de los nervios, porque en el fondo es un éxito, aunque pequeño, para esta gentuza. Y ojalá todo cuanto logren hasta que no quede uno solo sea eso, pequeños ataques de ansiedad. Me queda ahora la satisfacción de que después del susto, nosotros hemos vuelto a esa segunda casa que es el lugar de trabajo, y este joven asesino se jode en un calabozo espero que por mucho tiempo.

3 Responses to Desalojo y pánico

  1. tentirujo dice:

    yo iba de camino a casa y lo oí en la radio

    el caso es que cuando han dicho que pretendían atentar contra un edificio público, y te pones a pensar, y todo el mundo histérico: podría haberme pasado a mí…

    no sé, quizás a veces habría que ser más comedido en la información que se facilita, o en como se dicen las cosas; porque de detener a un sospechoso a ver mochilas sospechosas por todos los lados va un buen trozo…

  2. Anonymous dice:

    Compruebo por el post que trabajas en Industria, y que el personaje del carbón va a ser tu jefe, si en algún momento tienes la fortuna de verle se lo comentas en persona.

  3. Víctor Javier dice:

    Así es, así es. Javier del Olmo será “mi jefe” (uno de ellos). De todos modos, los personajes del carbón son todos los que inauguraron algo que no aún no sirve para nada. La crítica va más que contra el hecho de que vuele el carbón, contra la tomadura de pelo de inaugurar lo no útil.
    De todos modos, lo haré, como bien dices, en cuanto tenga ocasión. ;-)

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