Presentarte o que te presenten

Estos días, alguna gente se acerca a preguntarme si “me presento” a las elecciones de mayo. Claro, y yo me veo en la necesidad de explicarles que a esto no “te presentas“, sino que “te presentan“. Que debe ser el partido al que pertecenes el que decide si vas en una lista o no. Hasta ahí es fácil. Lo malo viene cuando he de dar las razones que justifican ir o no ir.

Dicen los principios generales que lo más importante a tener en cuenta a la hora de seleccionar a los que forman las candidaturas es la idea de capacidad, contrastada o potencial. Capacidad profesional, capacidad social, capacidad personal. Esta, unida a otra aún más indeterminada como es la de proyección, debería permitir elegir a los mejores para gobernar o para soportar la oposición, que también. Lo que sucede es que a más de uno, cuando le he contado esto, le ha dado un ataque de risa de los de lagrimones como olas de mar.

Es dificil sostener este inocente argumento, que incluso está en los papeles con pomposos títulos como “normas de selección de candidatos“, a la vista del percal de algunas formaciones. Entre los pocos que repiten en algunas listas (en la de mi partido, uno, y tengo oido que de chiripa), el perfil de los que van en otras y en esta (que alguno, tela marinera), el ruido de navajas mientras se han elaborado (con puñalas traperas incluidas), y el rechinar de dientes de más de uno después, no me extraña que la gente crea que las candidaturas son una mezcla de dados al aire, amigos del alma, reparto de poderes, colocación de pelotas y pases de garlopa.

Hay razones del corazón que la razón no entiende, dicen. Pues también hay razones de los partidos que la razón no entiende, y que el corazón, tampoco. Nos salva a todos que las siglas siempre quedan por encima de las personas, las de los papeles que van a la urnas, y las de los que se quedan por el camino. Esto, y que a los votantes les importa un pimiento, y cada día más, las cuitas internas que conforman las consecuencias externas de los partidos políticos.

One Response to Presentarte o que te presenten

  1. Enriquez de Teran dice:

    ¿y porque no unicamente 8 años como maximo en cargos electos? Despues de haber ejercido este derecho uno no podra nunca mas estar en cargos para dejar a los demas ejercer este derecho (y tener chofer y colocar a su familia y quitar los medico de urgencia a los pasiegos y ponerselo a los refugiados politicos del este, etc etc etc)

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