5 cosas (de momento) para hacer en fiestas

24 julio 2010

- Ponerse una camisa blanca (vale un polo con propaganda) y el pañuelo azul (¿destiñe?) y salir en pantalón corto y náuticos por las casetas a comer pinchos y beber cerveza (o Martini, que queda más fino para un STV)

- Pasar por delante de la Puerta Grande de la Plaza de Toros varias veces hasta que haya suerte y el fotógrafo de El Diario o el de El Mundo (Alerta no sé si lo hace) te haga un retrato y salgas como un “guay” al día siguiente en la crónica de la corrida

- Intentar que te enchufen para ver la corrida desde barrera, como si fueras parte de la jet aunque te pases todo el festejo aguantando las ganas de vomitar del miedo de ver los toros de tan cerca (todo sea porque se mueran de envidia los de los tendidos)

- Quedarte parado entre las zonas de casetas para que te vean los conocidos y les puedas contar lo duro que es ir de fiesta todo el día pero que “qué le vas hacer”

- Ponerte un gorro de paja de propaganda de una conocida marca de alcohol para combinados, y con un brazo en jarras, aguantar con el otro una copa y bailar sevillanas en las casetas de la Plaza de Méjico (no te dejes los náuticos, que tienen que ser de piel vuelta azul claro con dos borlas)

(Continuará….)


Con las manos en los bolsillos

8 julio 2010

Roncero, con las manos en los bolsillosMe gusta la fotografía de prensa porque sea espontánea o posada dice mucho de los que salen y de cómo y por qué salen como salen. Hoy, la que ilustra la noticia de la presentación en el Ministerio de Cultura de la candidatura Santander2016, es muy gráfica: los patronos e impulsores de la candidatura, el alcalde Santander, el consejero de Cultura y dos representantes del Banco de Santander, sujetan con las manos el proyecto, mientras que el gerente de la Fundación que tiene que trabajarse la candidatura se sujeta los bolsillos. Muy gráfico.

A nadie se le oculta que soy tremendamente crítico con el trabajo del gerente (alguna gente del ayuntamiento le llama por el segundo apellido, y tardé más de dos semanas en darme cuenta de que Doctor y Roncero eran la misma persona). No me gusta la cutrez pueblerina que programa para los vecinos, ni el esnobismo pretencioso con el que trata de que la candidatura y el arte moderno y joven vayan de la mano. Metió la pata hasta la cintura con lo de la forma de estado de España en ese juego de las banderas y los barrios (Santandeuropa). Cuando me dijeron lo que cobra me pareció mucho para el resultado de su trabajo, aunque quizá sea el pago por su capacidad potencial y no por el fruto real de su esfuerzo. Su postura en la foto de hoy, desde luego, no mejora mi percepción. Ojalá la candidatura gane, pero si lo hace, me pregunto si hasta entonces Roncero seguirá dejándose las manos en los bolsillos o se pondrá manos a la obra de verdad.


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