Hoy voy a tratar de afinar una opinión que suelo tener sobre Santander, y que puede no estar bien explicada. Va por Samuel, él sabe.
Tengo escrito que Santander es aburrida (y hasta que está muerta). Expresado así, es verdad, parece una exageración, y quizá lo correcto sea decir que me aburro en Santander. A la luz de las ofertas que la ciudad me brinda, y del carácter inquieto y para nada conformista que me gasto, Santander no me llena del todo. Quisiera que tuviera más: más ocio, más gente, más vida, más política, más cultura, más crítica, más consensos, más locura, más color, más luz, más noche. Y si ya lo tiene y yo no lo siento, tal vez debiera tenerlo en más cantidad y más visible, que también son mases. Leer el resto de esta entrada »
Escrito por Victor Javier Cavia