Cierro los comentarios

Desde hoy, mis entradas al blog no admiten comentarios. Un par de imbéciles escudados en el anonimáto tienen la culpa de que haya decidido cerrar mi página a mensajes externos. Mis amigos saben dónde encontrarme para darme sus opiniones sobre las mías, y el resto pues son eso, el resto.

Antes, mientras tuve algún cargo público, fui consciente de que aguantar las chorradas y los insultos de los inconsistentes mentales como estos dos que me han llevado a esta decisión iba en la responsabilidad. Pero ahora, el blog es parte de mi forma de divertirme, y ningún gilipollas, se llame Miguel o se llame José, me lo va a pringar con sus machadas de chulito tabernario. Faltaría más. Si tienen un par, también saben dónde encontrarme, que allí estaré esperando.

Los comentarios están cerrados.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.