Libre elección de médico

12 agosto 2009

Hace una semana se me ocurrió cambiar de médico de familia. No es que esté descontento con el que tengo, pero un amigo de toda la vida también lo es, y me apetece que sea él quien cuide de mi salud. El caso es que aprovechando que lo han movido de ambulatorio (espero que se sigan llamando así), le dije que me iba con él, que me explicara qué hacer, y los dos tan felices. Voy a saltarme aquí el momento de hacer la petición in situ, y el estrés que me provocaron los veinte minutos esperando a que una administrativa sustituta de la titular (de vacaciones) se manejara con el ordenador, el sistema, la impresora y el fax, y que dieron como resultado mi nombre escrito en un papel a la espera de que alguien que supiera, pues ella no, pudiera tramitar mi cambio. Que no es culpa suya esto, aclaro, sino del inepto que la ha mandado a cubrir un puesto sin enseñarle lo que hay que hacer en ese puesto.

Ayer he sabido que a lo peor mi deseo puede no ser cumplido. Leer el resto de esta entrada »


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.